Mi trabajo nace del color como lenguaje vital. A través de él exploro figuras, escenas y presencias —personas, artistas, música— investigando texturas, miradas, formas y ritmos de color que se entrelazan en cada obra. Lo oscuro, lo bohemio o lo melancólico se transforma en impulso creativo: una búsqueda de luz, vida y expresión que convierte la emoción en materia pictórica.